YA TRANSCURRIÓ EL VIERNES SANTO
Sonetillos en asonante

Ya transcurrió Viernes Santo,
Jesucristo ya está muerto,
ya se halla el Divino Cuerpo
envuelto en blanco sudario.
 
Ya el vocerío ha callado,
todo se encuentra en silencio
salvo en el cielo los truenos
que el expirar resonaron.
 
El día se volvió noche,
la gente corrió con susto,
el sol se fue no sé dónde,
 
marzo se puso de luto.
-¡Ha muerto el Hijo del Hombre!
Gritó el romano verdugo.
 
Longinos retiró el hierro,
agua vertió por la herida.
La pleura, segun explican
hoy los médicos modernos.
 
Su sangre inundó el madero,
por todas partes vertía,
la cabeza con espinas,
los brazos con agujeros.
 
¡Crueles clavos le taladran
esas muñecas ya rotas!
El mundo entero se calla,
 
la Virgen Madre solloza
esperando esa mañana
que ha de amanecer gloriosa.
 
¡Dios bendito, resucita
para dar al mundo ejemplo
de cómo tan Grande siendo
moriste con ignominia
 
por salvar a tan maligna
raza del infierno eterno!
-¡Se consumó todo!- Gritas.
Todos se callan al verlo.
 
Las legiones que Tu Padre
pudo mandar en Tu ayuda,
al recibir orden Tuya
nada hicieron por salvarte.
 
Y así culminó en la tarde
tu labor. Nos quedan dudas,
ésa es la eterna pregunta
de si el éxito alcanzaste.
 
Porque al correr de los siglos,
viendo cómo el mundo sigue,
ignoro si el sacrificio
 
valió siquiera un ardite.
¿De qué sirvió el magnicidio?
¡Como lo pienso lo dije!

Francisco Escobar Bravo